“La muerte de Lesbia Yaneth constituye un feminicidio político que busca callar las voces de las mujeres que con coraje y valentía defienden sus derechos en contra del sistema patriarcal, racista y capitalista, que cada vez más se acerca a la destrucción de nuestro planeta” COPINH
Nuevamente, Honduras es el escenario de las más graves violaciones a los Derechos Humanos. Este seis de julio del año en curso, la lideresa ambientalista vinculada al Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) misma organización que lideraba Berta Cáceres, fue asesinada.
Lesbia Yaneth Urquía tenía 49 años y era madre de dos hijas y un hijo. Era una comerciante informal y su esposo maestro de la escuela Marco Aurelio Soto, ubicada en el centro de la ciudad de Marcala, su militancia como lideresa comunitaria, se manifiesta mayormente, desde su participación en las protestas contra el Golpe de Estado parlamentario perpetrado en contra de Manuel Zelaya, en 2009., y como Berta, fue una destacada defensora de los bienes comunes de la naturaleza y los derechos indígenas en contra de la construcción de la represa hidroeléctrica Aurora I del municipio de San José, así como se manifestó en contra de concesionar y privatizar los ríos del Departamento de La Paz.
De acuerdo a la COPINH, el asesinato de Lesbia Yaneth se inscribe en el marco del proceso de “consulta” que impulsa el gobierno hondureño sobre el proyecto de Ley de Reglamentación del mecanismo de la Consulta Previa, Libre e informada garantizado a las comunidades indígenas por el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Condenamos este lamentable hecho y exigimos castigo a quien resulte responsable. Demandamos del gobierno del Presidente Juan Orlando Hernández, a las fuerzas militares y policiales y a todos las instituciones gubernamentales” que deben cumplir “con la protección de todas y todos los defensores de derechos humanos y de los bienes comunes de la naturaleza”.
De acuerdo con el Informe sobre Derechos Humanos de la CIDH, en siete años desde el Golpe de Estado, han sido asesinadas más de 300 personas que se habían venido manifestando contra el régimen surgido del Golpe así como los gobiernos posteriores de los señores Lobo y Hernández.
Las mexicanas que nos integramos como Las Constituyentes CDMX, nos pronunciamos por el inmediato esclarecimiento de este artero crimen, así como el de Berta Cáceres. Los asesinatos de estas destacadas lideresas no pueden quedar impunes, y los responsables estar en libertad. Exigimos las máximas garantías y respeto a los Derechos Humanos plenos de las y los luchadores sociales y políticos de Honduras.
NO MÁS ASESINATOS POLÍTICOS, NO MÁS VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
LAS CONSTITUYENTES CDMX

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